1 de abril de 2012

La foto

Hace un par de días encontré esta foto en el catálogo de fotógrafos de una revista para la que escribo. Dejé dicha imagen en el escritorio de mi computadora y ha pasado más de una semana y,por alguna razón, no he querido borrarla. He visto muchas fotos de bodas en las que todo es casi perfecto, casi el edén suspendido en el tiempo y contenido en una imagen, casi el paraíso como el libro de Luis Spota, casi una escultura sin fisuras, casi, y digo casi porque no sabremos qué pasó después de que la fotografía fue tomada.
En el resto de las fotos de esta boda la pareja sale riendo y besándose, bailando y besándose. No sé cuál habrá sido el desenlace de de esta historia, si tuvieron hijos, si se divorciaron dos años después, si algunos de los dos mintió y engañó al otro, si fueron felices para siempre, no lo sé, lo único que sé es que el día de su boda se amaron, quizás, como nunca más lo harán, un día, unos segundo, por lo menos eso es lo que vi en las fotos cuando las encontré. Tal vez no quiero borrarla porque así me quedo yo con una pieza del rompecabezas, un cachito de su felicidad.

23 de marzo de 2012

Beach House


Escuché a los Beach House por primera vez en casa de Julio un día que desayunamos cerveza luego de más de 5 años de no vernos. Llegué a su casa y hablamos de nuestros amores perdido, frustrados, que se escapan, que nunca fueron, que estaban pasando, que se fueron para siempre. La música de Beach House me remite a dos sentimientos: nostalgia y melancolía.
¿Qué pasa cuando crecemos y nos volvemos adultos, que olvidamos el propósito de todo esto llamado vida? ¿en qué momento nos volvimos tan aburridos, tan cansados,tan esclavos, tan temerosos a las cosas nuevas y tan apegados al tedio cotidiano? ¿cuándo pasó? ¿cómo se quita?
No sé ni siquiera cuál es el objeto de todas estas preguntas es solo que a veces hace falta no hablar con alguien, descubrí que también es útil.
No sé en dónde está Julio, tampoco sé si los deseos que me contó aquella vez se hicieron realidad, pero ayer mientras venía en carretera de regreso de Veracruz, cuando salió en la radio una canción de Beach House me acordé de mi amigo, que duró meses escribiendo haikus sin saber que él mismo es uno.

29 de febrero de 2012

Mártir de la moda


Esta es una historia real, lo que acontinuación se presenta puede ser violento; se recomienda discreción.

Caminé entre tiendas y tiendas buscándolo. Uno descocido por el esfuerzo, cierres a punto de estallar sin lograr subir del todo. Fue terrible y doloroso y ellos eran bellísimos, pero ninguno quiso irse conmigo, ¿el problema?, a ellos les faltaba tela y a mi me sobraban carnes. Fin

27 de enero de 2012

100 cosas que amo


1.- La primera cosa que amo y de cual no me siento orgullosa : el chisme.
2.-El sarcasmo.
3.- Tener novio.
4.- Mi soltería.
5.- Inventar cosas como el doctor Chunga.
6.- El aguacate; suave y deliciosa textura.
7.- Los hombres con barba.
8.- Decir groserías, también son parte del lenguaje.
9.- Las películas de Pixar, menos Cars uno y dos.
10.- Dormir en hoteles. No piensen mal, no me gusta limpiar mi habitación.
11.- Cuando de niña jugaba con mis vecinos a "Los animales que vuelan".
12.- Las novelas largas. Luego no puedo terminarlas para no extrañar a los personajes.
13.- La ficción en todos los sentidos es exquisita.
14.- Chillar a moco tendido cuando estoy triste, luego de eso me siento mucho mejor.
15.- Los viajes contigo.
16.- Los karaokes. Al principio es difícil, pero después nadie me quita el micrófono.
17.- El agua de horchata (sin albur).
18.- Chacharear en los tianguis es una maravilla.
19.- Los calcetines con deditos y colores estridentes.
20.- Este es especial, muy especial, muy muy especial: el flan napolitano, love 4 ever.
21.- El humor inglés.
22.- Esto es un gusto culposo y me da un poco de vergüenza: los horóscopos.
23.- Las grandes ciudades. Espero visitar a la mayoría antes de morir.
24.- Comer tacos después de la fiesta.
25.- Robar cosas... la adrenalina pues.
26.-Kikiri Boo ¿por qué no eres un pollo normal?
27.- Los arcoiris y Rainboe Brite.
28.- Las muñecas Cabbage Patch.
29.- Hacer de la cama una isla habitada por solo dos personas.
30.- El queso con todos sus sabores, formas y tipos. Mmmmmm.
31.- Bridget Jones.
32.- Leche achocolatada después de un mal día.
33.- Las cantinas ¡Salud!
34.- Los documentales de la vida animal. Soy una ñoña.
35.- Super Mario Kart
36.- La obra de mi hermana, todos sus grabados y oleos.
37.- Grandes Esperanzas de Dickens y la versión en cine de Alfonso Cuarón.
38.- Hamsters.
39.- La filosofía Jedi, la filosofía de la fuerza.
40.- Los calzones bonitos.
41.- Las papas de carrito de la calle con Valentina y sin limón.
42.- El principito.
43.- La música de Reactor.
44.- Los programas de cirugías plásticas de eso donde sale el antes y el después.
45.- Andy Warhol y el pop art.
46.- Tener mucho dinero... Ahh no, la paz mundial.
47.- La pijamas.
48.- Las sirenas ¿Se acuerdan de la película Splash con Daryl Hannah?, la amo.
49.- Las fiestas sorpresa, aunque nunca he tenido una.
50.- Escribir cuentos que no tienen final.
51.- Los viajes como medio de aprendizaje.
52.- Hello Kitty, mucho, mucho.
53.- Malk (Lache).
54.- La visión del amor de Woody Allen.
55.- Los noventas.
56.- Don Porfirio Díaz.
57.- Beverly Hills 90210. Esa serie me enseñó lo que sé del amor... ahora entiendo muchas cosas.
58.- Las matemáticas (¡not!).
59.- Wes Anderson.
60.- Orinar después de que me he aguantado mucho tiempo.
61.- Los brincolines, aunque ya estoy grande para ellos me siguen haciendo reír a carcajadas.
62.- Leer en las mañanas cuando mi cabeza está fresca y descansada.
63.- La cursilería, aunque no lo parezca.
64.- Dormir, pero no solo eso, soñar. Si no soñaste no dormiste.
65.- Las manualidades... sin albur.
66.- Que me escriban poemas.
67.- Las cartas. Cuando tenía 11 años tenía una amiga en la primaria de Alaska que se llamaba Montse Delgado. Un día volvió a su país y seguimos siendo amigas por correspondencia. Nos escribimos durante dos o tres años.
68.- Correr, aunque levantarme temprano no es mi fuerte.
69.- Los besos largos e inesperados.
70.- Acampar en la playa, en el bosque, en el desierto. Desierto curativo.
71.- Las redes sociales. Si, debería estar leyendo en lugar de documentar mi desayuno, pero no puedo soy una adicta.
72.- Six Flagsnot!).
73.- Los Simpsons me educaron más que mis padres.
74.- Recibir el año nuevo en el mar.
75.- Breaking Bad, Skins... Xmen.
76.- El recuerdo de nuestra infancia es lo más valioso que jamás tendremos.
77.- Cine, sabe que lo amo.
78.- Ryan Gosling, ufffff.
79.- ¡Uta! bañarme con música me encanta.
80.- Amo el amor no la guerra.
81.- Las fiestas en donde te ríes de tonterías y acompañas tus carcajadas con un buen trago.
82.- Amo ir a la escuela. Sí, soy una ñoña.
83.- Las sorpresas, siempre y cuando no me hagan llorar de tristeza.
84.- Cuando voy a un concierto recuerdo que también la podemos pasar bien en la vida.
85.- Bjork.
86.- Escribir;bien, mal, en serio, con fallas, para la escuela, para otros, para mi y para siempre.
87.- Las libretas bonitas.
88.- Amo a la cineteca y ahora la extraño muchísimo.
89.- A mis amigotas y amigos, mamá y hermana, los quiero.
90.- Los comerciales de Coca - Cola. Me hacen llorar.
91.-El tiempo libre pero no en exceso.
92.- Los perros me encantan. Sus Ojos son más expresivos que los de algunas personas.
93.- A ti, aunque ya no me quieras.
94.-Bailar sin complejos con gritos y saltos, como sea, simplemente bailar.
95.- Leer en el baño.
96.-Seguro todos pensaron en sexo, yo también.
97.-La comida de mi pueblo.
98.- Tallarme los ojos y rascarme la piel.
99.- Usar pijama como ropa de día y de noche.
100.- Por último mis libros.

10 de enero de 2012

No pude dormir y escribí


Un día un chico me llamó meteorito por caer del cielo inesperadamente en su vida. Me sentí halagada pero temo que no lo soy. De niña en casa de mi abuela me decían "gorda" y en la escuela "cuatro ojos". Me sentí ofendida pero tampoco soy aquellas maneras de llamarme. Luego cuando crecí acepté que soy de las que lloran por todo: comerciales de Coca - cola, películas de Pixar, el viento que deshoja los árboles mientras el sol se va a dormir, un te quiero en la madrugada, los niños de la calle que pegan estampitas, los vagos que viven bajo el puente de Taxqueña...
También soy de las que sienten miedo cuando todo se queda en silencio, duermen con calcetas todo el tiempo aunque haga calor, aman el deporte pero no puede levantarse de la cama los domingo y extrañará por siempre al perro que se le murió en los brazos. Soy más simple de lo que la gente piensa.
Una vez me dijeron " tienes un gran corazón, no lo veas como un defecto", a lo que no respondí, no supe qué decir, no sé si es grande o no. Lo que sí sé es que era mi corazón del que estaban hablando, el que me obligó a hacerles una cama a cada uno de mis juguetes para que no les doliera permanecer amontonados en un baúl, el mismo que me llenó de coraje cuando molestaban a mi hermana otros niños y el mismo que rompió otros corazones alguna vez sin querer hacerlo, de verdad los siento.
¿Manías?, tengo muchas como tirar la ropa en las esquinas, si hay muchos baños siempre entro al mismo sobretodo en lugares en los que permaneceré por años como la escuela. No soporto las uñas largas y necesito más de dos almohadas para poder dormir bien.
Soy de las que se entusiasman con facilidad, pero que también se decepcionan en un parpadeo... así soy, creo y ahora me voy a la cama.

31 de diciembre de 2011


Bien, un año más se va y con él un ch$%&/()(& de acontecimientos personales que francamente quisiera olvidar. Fue un año complejo y violento en términos sociales, decepcionante y poco prometedor en cuestiones laborales y emocionalmente fue como subir al Superman de Six Flags varias veces, esto suena irrelevante, pero si agrego que las alturas y la alta velocidad me aterran, imagínense el cuadro.

La gente que me conoce sabe que mis periodos de meditación los paso en Zacatecas, el lugar en donde nací.Hace unas semanas que llegué a Pueblo quieto, ya no tan quieto, y mi madre no se cansó de decirme que la causa de mi mala fortuna es mi falta de fe en Dios, a lo que yo respondí "Dios no existe", por supuesto fue la peor respuesta que pude decir pues mamá se ofendió y abrí una discusión milenaria entre padres e hijos, pero el punto de esta acotación es que, en efecto, trataré de recuperar mi fe el próximo año, pero no en Dios, sino en mi misma; frustración, frustración y más frustración, así fue mi año en términos académicos y laborales, no obstante me consuela saber que son los tiempos que nos tocaron vivir culpables de que no solo yo me sienta así.

Pero no todo estuvo perdido pues creo que un mal año es aquél en que no tienes la oportunidad de viajar, pues en el viaje encuentras respuestas y es la mejor escuela de la vida, por lo menos de eso estoy convencida. Yo lo hice, no muy lejos pero tuve la oportunidad de conocer dos destinos nuevos a los que seguro volveré.

Un mal año es aquel en el que no te encuentras con gente valiosa, con gente que no es como las demás, gente única en su tipo, esa gente que te deja sonriendo cuando se despide de ti, esa gente que te invita una torta cuando no tienes un peso en la bolsa, esa gente que te lleva a pasear cuando estás triste, esa gente que va a tu cumpleaños aunque haya salido tarde de trabajar, esa gente que te dice lo bonita que te ves en tus fotos aunque por dentro estés destrozada, esa gente mágica que hace la vida más sencilla, esa gente que te compra una pizza cuando tienes antojo, esa gente que escucha tus desmadres personales aunque ya conozca la historia... 2011 trajo a mi vida a toda esta gente y solo por eso no fue tan malo.

Tengo muy mala memoria así que no me acuerdo muy bien de muchas cosas que pasaron este año, pero si logré sobrevivir lejos de casa y sin trabajo fue por mis amigos, especialmente mis caseros Sam y Cintia a quienes agradezco su paciencia y buenaondez, ah y olvidaba la compañía de Piojito.
Un año de desempleo, de miles de entrevistas fallidas, de corazones rotos, Portishead, encuentros, Fernando del Paso, un nuevo colchón, el mejor cumpleaños, la guerra contra el narco, balazos en mi pueblo, Ninel Conde y Enrique Peña Nieto, tu poemario, mi mala ortografía, malas decisiones ... Ya vete 2011 y no vuelvas más.




15 de noviembre de 2011

un día cualquiera

Cuando no hay internet en mi edificio y necesito enviar correos (cv s, sigo sin empleo), como la mayoría de los emprendedores que no tienen oficinas, voy a Starsucks.
Mi experiencia en estos lugares, por lo menos en la sucursal que visito, no es la mejor. Siempre voy a la misma sucursal cerca de Galerías Coapa. Siempre me siento en el mismo lugar; en la esquina de un sillón cerca de la entrada. Casualmente siempre me atiende la misma señorita y siempre me sirve solo espuma, sospecho que no le caigo bien. En la mayoría de las ocasiones ponen música clásica, no me molesta, el problema es que la ponen a todo volumen, no como parte del ambiente, como acompañamiento musical de esta comedia.
Una vez que me sirven mi espuma no la bebo directamente del vaso, sino que me la como con un palito de madera para revolver el azúcar, al final si bebo del vaso. Permanezco en el establecimiento al rededor de tres horas, ya que si me quedo más tiempo los pies se me entumen por el frío.
Siempre voy al baño antes de irme y limpio el bigote blanco que la espuma dibuja en mi labio superior. Tiro mi vaso y me voy caminando sobre la avenida tratando de recordar cómo era la vida antes del internet.